La autoestima está fuertemente relacionada con nuestro cuerpo, salud y bienestar. Cuando comienzan a aparecer estrías, celulitis y flacidez, es casi inevitable que esto tenga algún tipo de impacto emocional. ¿Y qué hacer en este momento?
Hoy en día, los tratamientos estéticos tienen como objetivo, además de embellecer, mejorar el bienestar y la autoestima. Y el nivel de satisfacción con el cuerpo también ayuda con los asuntos emocionales y mentales, por lo que no se puede decir que no sean extremadamente valiosos.
Cuando la relación con nuestro cuerpo se rompe, el mundo entero parece escuchar nuestra queja. ¿no es así? Nos falta coraje, comemos mal, no nos cuidamos, entre muchas otras cosas. Pero el peligro está exactamente en acostumbrarse a la situación porque, además, el proceso de envejecimiento está sucediendo todo el tiempo.
A pesar de ser un proceso natural, el envejecimiento trae consigo una disminución en la producción de colágeno y esto afecta directamente el soporte de nuestros tejidos. El colágeno es una proteína fundamental del tejido conectivo que proporciona el soporte necesario a las células de la fascia, denominadas fibroblastos y al resto de los órganos. La fascia se encuentra em todos los niveles estructurales del cuerpo humano, es una maraña de fibras responsables de conectar y dar forma a las estructuras corporales, o sea, la fascia es el órgano de la forma, ya que estabiliza todas las moléculas y mantiene nuestra forma física.
La técnica de tracción cíclica agua directamente sobre el tejido fascial, permitiendo la remodelación de estructuras. Es una técnica genuinamente brasileña, creada por el fisioterapeuta Renan Bottega y yo, Luciana Pinna, con gran alegría y satisfacción, traigo las enseñanzas de este maestro y doctor en fascia a Panamá.
Los movimientos que proporciona la técnica generan una tracción controlada sobre las fibras. Y con eso se activan funciones importantes en nuestro organismo, como el aumento de la producción de colágeno. Con varios instrumentos de liberación (mioblaster, Therablaster y otros) que se adaptan a diferentes partes del cuerpo, esta técnica cubre todas las disfunciones estéticas que están presentes en la fascia, desde arrugas hasta celulitis, flacidez, grasa localizada y fibrosis.
¿Es posible entonces gestionar el proceso de envejecimiento? Si, adapta tu rutina poco a poco, haz estiramientos, bebe más agua, elige una actividad física que te guste, invierte en sesiones de drenaje y liberación del tejido fascial. Además de mejorar el aspecto físico estético, obtendrás ganancias em disposición, autoestima, bienestar y mucho más.
Luciana Pinna
@ludepinna